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Entrevista a Sergio Palma: Medusas Existentes en Chile

ENTREVISTA A  SERGIO PALMA, DOCTOR EN OCEANOGRAFÍA BIOLÓGICA E INVESTIGADOR DE LA PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALPARAÍSO

Enero de 2018.-

-¿Qué son las medusas?

R: Son organismos que existen en forma natural en los océanos. Así como hay peces y mamíferos también hay medusas, por lo que no son seres extraños al ambiente marino. Permanentemente, y durante todo el año, hay medusas en el océano y también en la costa chilena. Estos organismos se reproducen con mayor intensidad en primavera y verano, cuando la temperatura del agua es más alta. Si nosotros miramos la costa chilena, en general tenemos aguas frías en comparación a otros océanos por el sistema de la corriente de Humboldt, y por tanto nuestra población de medusas es menor, comparados, por ejemplo, con el Mar Caribe y las costas de Australia, pero no menos importante.

En el verano chileno hay una reproducción bastante acelerada de las medusas, porque hay procesos sexuales y asexuales. Hay especies de medusas que, asexualmente (sin intervención de ambos sexos), pueden dar lugar a cientos de individuos. Entonces aparecen muchísimas, lo que se conoce como “bloom , especialmente en la zona norte, donde causan serios problemas, especialmente al turismo, porque las playas a veces tienen que ser cerradas y no van a poder utilizarlas quienes hacen deportes náuticos o van a bañarse. Entonces, a veces cierran 3 ó 4 días las playas en distintas partes del litoral, y si a eso le agregamos que cuando está la “fragata portuguesa”, también se cierran las playas, tenemos que a lo largo del año prácticamente hay alguna playa cerrada por esas razones.

-¿Cuántas especies de medusas hay en el país y de ellas cuáles son las más peligrosas para las personas?

 R: Dentro de los organismos marinos uno conoce los moluscos, los crustáceos, los peces, pero también hay un grupo llamado cnidarios, que son organismos con la capacidad de disparar pequeños dardos microscópicos para defenderse o para paralizar a las presas con que se alimentan. Dentro de los cnidarios hay 2 grandes grupos: las medusas y los sifonóforos (la “fragata portuguesa”, entre ellos). En el grupo de las medusas hemos identificado de 93 especies, y en el caso de los sifonóforos 55 especies, lo que suma un total de aproximadamente 140 especies de cnidarios en el país. Éstos tienen en los tentáculos  órganos que son capaces, al contacto con otro cuerpo, de tirar dardos microscópicos con células urticantes, lo que comúnmente se conocer como “picaduras”.  Entonces, un bañista dice muchas veces “a mí no me ha picado ninguna medusa porque no vi ninguna cerca”, pero no saben que los cnidarios tienen tentáculos que pueden medir desde algunos centímetros hasta varios metros de longitud y, por lo tanto, lo que al bañista le rozó una pierna fue un tentáculo, y solamente con el contacto, ese tentáculo se activa y dispara las toxinas urticantes.

En Chile, dentro de las medusas tenemos 2 especies peligrosas: la Chrysaora plocamia y la  Pelagia noctiluca, siendo la primera más abundante y distribuyéndose desde Arica hasta el Cabo de Hornos. Es muy vistosa porque tiene unas franjas cafés o rojas en la campana natatoria y se parece a un paraguas. Se calcula que en el país son alrededor de 3.000 personas por año que pueden ser afectadas por picaduras de esta especie en diversos lugares del litoral.

-¿Y dentro de los sifonóforos?

R: En este otro grupo destaca “fragata portuguesa” o Physalia physalis: la que hemos tenido más frecuentemente desde el 2014 a la fecha, y que destaca por sus colores azulados y violetas. Felizmente, en Chile no tenemos medusas que causen mortalidad, como es el caso de la Chironex fleckeri, más conocida como “avispa de mar” y que contiene el veneno más potente conocido en los organismos marinos, causando la muerte entre 3 a 5 minutos. Esa se encuentra en las costas de Australia y Nueva Guinea, fundamentalmente.

-¿A qué se debe que en los últimos años tengamos una mayor presencia de medusas y sifonóforos?

R: A nivel mundial, en todos los océanos, desde las tres últimas 3 décadas, se ha visto un notorio incremento de estos organismos, sin excepción, incluso en mares fríos, como el Mar del Norte, el Báltico, o el Estrecho de Behring, en la zona del Pacífico donde está toda la costa de Asia y E.E.U.U., asociado fundamentalmente al calentamiento global, que es un factor que favorece la reproducción, por la mayor temperatura, pero adicionalmente, tenemos otro tipo de factores que han contribuido a que se produzca un aumento de las medusas y sifonóforos Por ejemplo, todos sabemos que las pesquerías en el mundo están colapsando o disminuyendo bruscamente y Chile no es la excepción. Nuestra actividad pesquera cada vez ha ido disminuyendo la producción pesquera.

-¿Y eso cómo propicia el aumento de las medusas y otros cnidarios?

R: Resulta que las larvas de peces se alimentan de los copepódos, una subclase de crustáceos que son el alimento principal de las medusas. Entonces, al disminuir los peces, hay una menor cantidad de larvas que compiten por el alimento con las medusas, y por lo tanto, los copepódos quedan disponibles en mayor abundancia para éstas, factor que ayuda a su aumento. A modo de ilustración, hay ejemplares de medusas que pueden consumir entre 5.000 y 10.000 copepódos por día.

 A ello hay que sumarle el calentamiento global, la disminución de las pesquerías y la actividad acuícola, porque la acuicultura utiliza vastas jaulas en distintos océanos, y esas estructuras permiten que varios organismos marinos se fijen en ellas, propiciando que las medusas que pasan por un estado asexual, fijen sus larvas allí y se reproduzcan rápidamente. Al tener mayores instalaciones acuícolas, como también más puertos y muelles, entregamos un sustrato adicional para ello.

Por otro lado tenemos la contaminación marina, que genera la liberación de una serie de productos al ambiente marino que favorecen la generación de fitoplancton (algas marinas), que se constituyen en el alimento principal de los copepódos, favoreciendo su proliferación. Y al ser ellos el alimento de las medusas, estás crecen consecuencialmente.

En el caso de otros cnidarios, como la “fragata portuguesa” en Chile, desde mayo del 2014 estamos registrando, durante todo el año, una abundancia sostenida, siendo una de las razones también el evento de la corriente del “Niño”, el más intenso del siglo XXI, que nos afectó entre 2015 y 2016.

-¿Las medusas tienen alguna utilidad para el ser humano?

R: Son consumidas como alimento, principalmente por los chinos, japoneses y vietnamitas.  En el caso de los chinos, hace aproximadamente 4 mil años que consumen medusas. Incluso ellos las cultivan en estanques. Otro dato es que en los océanos se capturan alrededor de 500.000 toneladas de medusas al año destinadas a consumo humano.

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Entrevista a Dermatóloga Dra. Cecilia Orlandi: El peligro para la salud de las picaduras de medusas, tratamiento y prevención

ENTREVISTA A DOCTORA CECILIA ORLANDI, DERMATÓLOGA

– ¿Qué importancia tienen en Chile las picaduras de medusas?

-R: Hay mucha gente afectada por lo que es urgente educar a la población, ya que hay como 10.000 especies a nivel mundial, 1.000 especies en el Cono Sur, incluyendo el Atlántico y Pacífico, y en Chile se han descrito hasta 93 especies, lo que es una amplia variedad. Dicen que muchas de las muertes de personas en el mar son atribuibles a las medusas, ya que hay algunas muy peligrosas por la potencia de su veneno. A través de los filamentos de sus tentáculos inoculan esto en la piel de las personas, quienes sienten una especie de latigazo y después picazón y ardor, por lo que la primera indicación es salirse del agua.

-¿Cómo afectan las picaduras de las medusas a las personas?.

-R: Lo primero que ves es piel roja o “eritema” en la zona de contacto con ese tentáculo. Puede aparecer a los pocos minutos, con ampollitas o vesículas con contenido acuoso o transparente, que son como cuando te quemas con agua caliente. Después de eso, puede ser que evolucione en forma natural, quedando media pigmentada la zona en donde llegó el veneno. Pero resulta que esa toxina que tienen algunas medusas o similares tiene efectos súper dañinos sobre tejidos internos.

-¿Cuáles son esos efectos?

-R: Aunque los primeros síntomas son picazón y alergia, se puede llegar a tener problemas gastrointestinales como náuseas, vómitos, mareos y taquicardia. Después de eso viene hipotensión y la persona puede desmayarse. También la picadura de medusa puede provocar fallas renales y cardíacas, lo que a su vez puede desembocar en un paro cardíaco, lo que es un motivo de muerte cuando se está nadando en el agua. Es decir, los efectos pueden ser muy variables, dependiendo de la cantidad de veneno que reciba la persona y del tipo de medusa que la atacó.

-¿Cómo se trata una picadura de medusa?

-R: En primer lugar no rascarse ni pasarse arena o agua salada porque la lesión empeora. Debe echarse uno suero fisiológico, que en el fondo es un litro de agua con una pisca de sal. Ahora, nadie anda con eso en su botiquín, pero sí cuando hay estas alertas de presencia de medusas o similares peligrosas como las “fragatas portuguesas”, los salvavidas y todo el equipo de emergencia de las playas deberían tener bidones con agua con un poquito de sal, o suero fisiológico. No agua salada porque, sobre todo en las playas como las nuestras, las costas están contaminadas con bacterias infecciosas.

-¿Y eso de echarse orina que hacen algunos?

-R: En ningún caso es bueno, tampoco echarse agua caliente o hielo como tal. Si uno va a poner algo frío, que sea una bolsa con hielo, para no diluir el veneno en la superficie. Tampoco restregar, sino que la persona que vaya a atenderlo se ponga unos guantes y trate de ir sacando con cuidado los “arpones” de la medusa que quedaron en la piel. Se sugiere para ello usar algún instrumento con punta roma para ir arrastrándolos porque son como pequeños “crochés” microscópicos que se incrustan en la piel.

-¿Qué otras recomendaciones puede dar?

-R: Después del suero fisiológico, o agüita con la pizca de sal, uno puede echar ácido acético (vinagre de mesa), rociándolo. También, incluso se puede espolvorear bicarbonato de sodio, el típico que uno tiene para la cocina. Con eso se puede armar una especie de pastita que alivia las molestias y el dolor intenso que pueden generar estas picaduras, debido a las histaminas que libera el cuerpo.

Ahora, cuando se ve que solo el eritema y las ampollitas, sintiendo sólo un poco de picazón, se pasa a los pocos días. Pero si se observa algo de taquicardia, mareo o náuseas, la persona debe acudir de inmediato al servicio de urgencia de un centro asistencial.

-¿Quiénes los grupos más vulnerables a estas picaduras?

-R: Todos, pero en los niños va a ser mayor el problema porque el veneno se reparte en menos superficie. A su vez son más complicadas en personas alérgicas porque al liberar éstas mayor cantidad de histaminas, la reacción va a ser más fuerte. No obstante, cualquier persona adulta si recibe mucho veneno, puede tener la misma complicación.

-¿El nivel de peligrosidad de la picadura tiene relación con la parte del cuerpo que fue afectada?

-R: Sí,  depende de la ubicación en la piel donde tocó; si toca muy cerca en el tronco, en la parte alta de la espalda, llega muy rápido el veneno por circulación a la cabeza, lo que provoca muchas molestias. En cambio, si toca más en las piernas no es tan serio, pero en el fondo hay que estar súper alerta porque la gente de repente no entiende que no hay que acercarse a las medusas y similares, aunque estén varadas en la arena y no tocarlas ni con la punta del dedo de los pies porque están especies son venenosas aunque estén muertas y en pedazos. Y tener mucho cuidado con los niños que tienden a “jugar” con ellas tocándolas y tapándolas.

-Y en materia de prevención, ¿existe algún producto que proteja a las personas y niños de las picaduras de medusas?

-R: Sí, se trata de un fotoprotector (Safe Sea) que crea una barrera protectora en la piel contra las medusas y hace que no se acerquen a las personas. Acaba de llegar a Chile y su uso se hace recomendable.

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Llegó a Chile fotoprotector que protege contra las picaduras de medusas

Para crear la barrera protectora de este producto con respaldo mundial, que además resguarda del daño solar y del envejecimiento a la piel, el doctor en Biología Amit Lotan, estudió por 9 años al pez payaso de “Buscando a Nemo” y a otros seres marinos que aprenden cómo manipular y prevenir las picaduras de las medusas y de otros similares.

Safe Sea se llama el nuevo fotoprotector, único de su tipo en el mundo, que trajo a nuestro país Farmacéutica Xenius  para protegernos, además de los daños solares y el envejecimiento, de las picaduras de medusas, organismos marinos presentes todo el año en la costa chilena, pero que se reproducen abundantemente en verano cuando la temperatura del agua es más alta y cuyas picaduras pueden provocar, dependiendo de la especie, desde una fuerte reacción alérgica hasta la muerte.

“Las medusas pertenecen a un grupo que se llama cnidarios, los que tienen la capacidad de disparar pequeños dardos microscópicos que paralizan a sus presas, tanto para defenderse como para obtener su alimentación. En Chile se han identificado 93 especies de medusas, de las cuales las más tóxicas para el ser humano son la Chrysaora plocamia (es la más abundante y se distribuye desde Arica hasta el Cabo de Hornos) y la Pelagia noctiluca”, explica el doctor en Oceanografía Biológica e investigador de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Sergio Palma, agregando que más de 3 mil personas por año pueden ser afectadas solo por la picadura de la primera, durante los períodos de verano, principalmente en el norte.

El científico, quien es autor de numerosas publicaciones y uno de los autores del primer censo de cnidarios realizado en las costas de Latinoamérica, agrega que dentro de este grupo hay otro denominado sifónoforos, representado por 55 especies en Chile y dentro del que está la “Fragata Portuguesa” o Physalia physalis que viene llegando masivamente al litoral chileno desde 2014, siendo su picadura muy dolorosa “y  la que nos causa los principales problemas en la actividad turística, incluyendo el cierre de playas”, indica.

“Las medusas y los otros cnidarios tienen numerosos tentáculos (desde algunos hasta cientos de ellos) con grupos de miles de células urticantes, que a su vez poseen un filamento enrollado que termina en una aguja, dardo o “miniharpón”, a través del cual inocula las toxinas a la piel de los bañistas”, dice el doctor Palma.

Por su parte, la dermatóloga Cecilia Orlandi señala que lo primero que se siente cuando uno es picado por una medusa es el eritema o piel roja en la zona de contacto con ese tentáculo. “Puede aparecer a los pocos minutos, con ampollitas que son como cuando te quemas con el agua caliente. Después puede ser que la piel quede pigmentada con rayas en donde se tuvo contacto con el veneno, pero algunas de estas especies tienen toxinas tan potentes que ejercen efectos súper dañinos también en los tejidos internos”.

Mecanismos de protección

La especialista puntualiza que además de la alergia que provocan estas toxinas, pueden llegar a producir problemas gastrointestinales como náuseas, mareos, vómitos y taquicardia. “Después de eso viene como una hipotensión en donde las personas picadas pueden desmayarse y tener una falla renal o incluso un paro cardíaco que es motivo de muerte cuando se está nadando en el mar”, afirma.

Safe Sea es resultado de la investigación de Amit Lotan, doctor en Biología de la Universidad Hebrea de Jerusalén, quien dedicó 9 años a estudiar desde su país y EE.UU. peces y caracoles que aprenden cómo manipular y prevenir las picaduras de las medusas y de otros cnidarios a nivel celular, como es el caso del famoso pez payaso de la película de Disney “Buscando a Nemo”, que se esconde y aloja entre los tentáculos de una anémona de mar que tiene la misma forma de picar que las medusas.

“De esta forma, el doctor Lotan descubrió la composición de la barrera protectora de este pez y la reprodujo para, junto con componentes fotoprotectores y antienvejecimiento de calidad, crear Safe Sea, que evitan las picaduras a través de varios mecanismos sinérgicos”, informa la Química Farmacéutica Soledad Ríos, directora técnica de Farmacéutica Xenius.

Explica que la textura del producto dificulta que los tentáculos se adhieran a la piel, resbalando sobre ella. “También Safe Sea libera unos polisacáridos que confunden a la medusa y hacen que ésta piense que está tocando a otra, por lo que no se activan sus mecanismos de picadura, bloqueándose el camino entre el receptor y células urticantes que, al no recibir la información de tener ”una presa” o un “enemigo”, se aquietan”, dice la experta, agregando que, en conclusión, se inhiben los elementos necesarios para activar el disparo de estas especies de arpones que tienen las medusas y otros cnidarios sobre la piel humana.

“Se trata de un producto único en su género en el mundo, porque además de esta barrera protectora contra las medusas, contiene un probado factor de protección contra los rayos UVA/UVB, más un ingrediente denominado Bioplasma FA que reduce el envejecimiento de la piel, actuando sobre el funcionamiento global de la célula, y a lo que se agrega vitamina E”, manifiesta la Química Farmacéutica.

Por otra parte, Safe Sea contiene glicoproteínas que ayudan a la hidratación celular, suavizando la piel y generando también un efecto anti-aging, además de ser resistente al agua e hipoalergénico. No se disuelve en el agua de mar, por tanto no contamina, siendo amigable con el medioambiente.

Safe Sea cuenta con rigurosos estudios científicos mundiales que prueban su efectividad y seguridad. Se encuentra exclusivamente en Farmacias SalcoBrand y viene en dos presentaciones: FPS 30 y FPS 50 (este último especialmente indicado para niños) y sus valores son de  $ 14.990  y  $ 15.990, respectivamente.

Recomendaciones de los expertos

La doctora Cecilia Orlandi indica que los más vulnerables a las picaduras de medusas y otro cnidarios son los niños porque el veneno se reparte en menos superficie, y las personas alérgicas, cuya reacción es mayor; “pero, cualquier persona adulta, si recibe mucho veneno, puede tener la misma complicación”, advierte.

“Siempre hay que tener cuidado con las medusas, aunque uno crea que las que se encuentran varadas en la arena están muertas, porque los nidocitos de los tentáculos siguen vivos 2 ó 3 días, por lo que no hay que tocarlas ni con el pie”, recomienda el doctor Sergio Palma.

Comenta que “se diseño una bandera con una fragata portuguesa de color negro en un fondo amarillo para señalar a los bañistas que no pueden estar en ese lugar, y se cierra la playa con prohibición absoluta de ingreso de personas al agua, o incluso a la misma playa si hay ejemplares varados en la arena”.

Por su parte, la dermatóloga Orlandi aconseja que si se fue picado por una medusa, lo primero es echarse suero fisiológico, y si no se tiene a mano, reemplazarlo por un litro de agua con una pizca de sal. También puede usarse agua con vinagre o aplicar bicarbonato con un poco de agua. En ningún caso rascarse o frotarse con la arena porque eso empeora las cosas. “Tampoco echarse agua de mar ya que nuestras costas están contaminadas y tienen una fuerte cantidad de bacterias; ni orina, ni cosas calientes, ni hielo directamente. Si uno va a poner algo frío que, sea una bolsa con hielo para no diluir el veneno en la superficie”.

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Debuta en Chile revolucionario gel para tratar las caries

Se trata de BRIX 3000, a base de la enzima vegetal papaína que, en pocos minutos, permite a los odontólogos limpiar selectivamente la parte infectada de la dentina sin tocar el tejido sano. Además de rápido e indoloro, prolonga la duración de esa pieza en el tiempo, siendo ideal para las personas, tanto niños como adultos, que temen a los instrumentos rotatorios, jeringas y anestesia.

El temor es la principal razón por la que millones de personas en el mundo evitan visitar al dentista, aún teniendo problemas evidentes o postergando la necesidad de una salud odontológica adecuada, que es uno de los pilares para el bienestar general  de la población,  ya que una salud dental deficiente va de la mano de otras enfermedades que pueden ser fatales.

Una encuesta realizada con 300 pacientes muestra que el 75% siente temor a la máquina por ruidos molestos, un 41,6% a la anestesia, 25% al dolor y 8,3% por diferentes razones que van desde traumas hasta el miedo de contraer una infección, todo lo cual se conoce como “ansiedad dental”, según explica la psicóloga de la Universidad de Chile Betania Cohen, agregando que en nuestro país demasiadas personas postergan la visita al especialista por estos temores, incluso más allá de disponer o no de los recursos económicos que puede costar algún tratamiento.

“Ello es muy serio si se considera que las patologías bucales son las más comunes de las enfermedades crónicas, siendo dentro de ellas  principales las caries, que en Chile se constituyen en un problema de primera importancia para la salud pública, al punto que más del  62% de los niños de 12 años tiene hoy caries, cifra que se eleva por sobre el 99% en los adultos después de los 65 años”, afirma el cirujano dentista Rodrigo Cabello, magister en Ciencias Odontológicas y académico de la Universidad de Chile.

Actualmente,  a nivel infantil, dos de cada diez niños c hilenos, a los dos años de edad, ya tienen caries y  a los cuatro años esto aumenta a cinco de cada diez; a los seis años la cifra sube a siete de cada diez, generando muchos problemas en el mundo infantil, “ya que los niños con caries comen, crecen y socializan menos; mientras que en la edad adulta, junto con la enfermedad periodontal, las caries representan la causa principal de pérdida de dientes”, indica el doctor Cabello.

La caries es una lesión producida por la destrucción localizada de los tejidos duros susceptibles del diente. Comienza con un depósito de colonias microbianas estimulada por la ingesta de hidratos de carbono y azúcares y una falta de aseo dental adecuado. Se produce así un ácido que va desmineralizando la pieza dental hasta hacerle una cavidad, explica el doctor Iván Urzúa, magíster en Ciencias Odontológicas y académico de la Universidad del Desarrollo.

En 2 minutos hace su trabajo y permite tratar varias caries a la vez

Tratar las caries en forma oportuna es algo urgente en Chile, indican los especialistas, ya que no se trata solo de “tener un hueco en el diente”, sino que además de la destrucción eventual de éste, puede ser causante de otras enfermedades o complicar la condición de ellas.

Para ayudar a los pacientes y dentistas, (quienes también se estresan al tratar a personas con temor y ansiedad dental), llegó a Chile BRIX 3000, un revolucionario gel de papaína (enzima de la papaya y piña con amplio respaldo científico) que permite el tratamiento y remoción atraumática de las caries, actuando únicamente sobre el tejido careado o infectado por las bacterias, sin remover las fibras colágenas que tienen la particularidad de remineralizarse.

“Es un producto que los dentistas podemos usar en los pacientes sin jeringas de anestesia ni instrumentos rotatorios como es la turbina y fresa que va en la puntita de este instrumento, lo que causa ruido, estresando a los pacientes y causándoles tensión”, señala el doctor Urzúa.

Por su parte, el doctor Rodrigo Cabello informa que actualmente, en odontología, se está desarrollando una fuerte tendencia a la mínima intervención, donde los dentistas tratan de actuar con la máxima eficiencia y generar el menor impacto al paciente, contexto en que la técnica atraumática de remoción de caries que llega con BRIX 3000 permite acercar la salud dental a todos los pacientes, especialmente a aquellos donde las barreras de la ansiedad y temor son insalvables.

Agrega que su experiencia con el producto ha sido muy satisfactoria “porque los dentistas sabemos que para tratar bien una caries debemos conservar la mayor cantidad de tejidos sanos del diente antes del proceso restaurador y ese criterio de conservación, junto con disminuir la posibilidad de tratamiento de conductos, prolonga la vida del diente, con la ventaja también de que este método ayuda a la tranquilidad del paciente y a que nosotros podamos trabajar sin tanta tensión, al ver que la persona está tranquila”.

La químico farmacéutica Soledad Ríos, directora técnica de Xenius Pharma, compañía que trajo exclusivamente BRIX 3000 a Chile, explicó que el producto tiene una acción proteolítica (actúa en dos minutos sobre la dentina infectada por las bacterias, sin tocar el tejido sano, lo que permite tratar varias lesiones de caries a la vez. “Después de ese tiempo, el dentista lo remueve con una pequeña cuchareta y procede a obturar (poner la tapadura en el diente), lo que incluso hace más eficiente este proceso final, ya que la cavidad queda más porosa y el material de obturación se adhiere sin dificultad, no dejando brechas y mejorando la longevidad”.

BRIX 3000 está siendo utilizado en 74 países del mundo por miles de dentistas y, a nivel de Latinoamérica,  ya está presente en Argentina, Brasil, Colombia y Venezuela, entre otros.

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Brix 3000.

 

 

  Brix 3000.


La nueva tecnología enzimática para remoción atraumática de caries.

Dr. Mauricio Jeraldo Oyarzun está aquí: Clínica Biozellen

 

20 de diciembre de 2017         Quilpué, Valparaíso – Region V 

Secuencia de Eliminación de caries diente 1.1 con Brix3000 hasta su rehabilitación final, gracias a él la eliminación es atraumática y conservadora. btl ¡Y qué mejor… sin anestesia, sin estrés, sin dolor, gracias a este el enzimático!
El resultado comodidad para el paciente y una rehabilitación simple y conservadora. 
??? Brix 3000 Chile

 

 

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LLEGA A CHILE EL PRIMER BLOQUEADOR SOLAR QUE EVITA PICADURAS DE MEDUSAS

Safe Sea permite no sólo exponerse al sol por más tiempo sin sufrir quemaduras, sino que también protege a la piel de los ataques de medusas y del envejecimiento gracias a sus ingredientes. Además, es hipoalergénico y resistente al agua.

Se aproxima el verano y una de las grandes preocupaciones son el cuidado de la piel por la exposición al sol y las picaduras de medusas, siendo quizás la más conocida la “fragata portuguesa”., que tantas complicaciones provocan en la salud de niños y adultos. En Chile habitan 93 especies de medusas. El investigador de la Universidad Católica de Valparaíso y doctor en Oceanografía Biológica, Sergio Palma, fue el encargado de realizar este primer censo en las costas chilenas.

¿Cómo pica la medusa?

  1. El contacto con la piel humana estimula el proceso de descarga en la célula urticante. Ciertos químicos liberados por la piel se adosan a un receptor de la célula urticante.
  2. En la célula urticante aumenta enormemente la presión llegando a alrededor de 200 atmosferas (la presión de un neumático)
  3. La presión al interior de la célula hace que el filamento que está enrollado al interior de la célula urticante salga expelido haciendo que su aguja perfore la piel con una aceleración similar a la de una bala disparada por un revólver.
  4. A través del filamento se inyecta el veneno en el cuerpo humano.
  5. Este proceso se multiplica en los miles de filamentos que posee una medusa.

Pensando en ello, Farmacéutica Xenius trajo a Chile el completo y revolucionario fotoprotector “Safe Sea” que cumple tres funciones de manera efectiva: Protege del sol, genera una capa protectora a las picaduras de medusas y retarda el envejecimiento de la piel.

Safe Sea contiene ingredientes que evitan las picaduras de las medusas a través de cuatro mecanismos sinérgicos: su textura libera unos polisacáridos que confunden esta especie, la cual asume que está tocando a otra de su tipo, por lo que no hay activación en los receptores; sus ingredientes bloquean el camino entre el receptor y la célula urticante, evitando que ésta se active y evitan que aumente la presión osmótica dentro de la célula urticante,  necesaria para activar el disparo sobre la piel humana.

Además de los estudios de factor de protección solar (método COLIPA), los de resistencia al agua, protección UVA/UVB y hipoalergenicidad, hay pruebas científicas para demostrar su efectividad en la protección contra picaduras de medusas, sostiene Soledad Ríos, Q. F. Director Técnico de Xenius Pharma.

Gracias a su formulación que biomimetiza la estructura trilaminar de la piel, Safe Sea se incorpora a la piel creando una barrera protectora invisible que la aísla del contacto con los tentáculos de la medusa y a su vez hidrata y revitaliza en profundidad la piel.

Por otro lado, su fórmula hace que su emulsión sea altamente biocompatible con la piel, haciéndola impermeable, resistente a la sudoración e incluso recomendable como crema facial con enormes beneficios como el retraso del envejecimiento.

Este protector se encuentra en Farmacias SalcoBrand en formato para adultos y niños y tiene un valor que fluctúa entre los $16.000 y $17.000 pesos.

Para saber más acerca de este revolucionario bloqueador solar, ingresar a: www.safesea.cl o www.xeniuspharma.cl

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El poder del muérdago

Entre las personas con cáncer hay un dato que circula de boca en boca: el extracto de muérdago, un remedio antroposófico que estimula el sistema inmune que se ve arrasado en las radio y quimioterapias: mejora la resistencia física y el ánimo. “Muchos lo buscan porque han escuchado que cura el cáncer. Eso no lo he visto, pero sí mejora la calidad de vida”, dice un doctor.

Por Pilar Navarrete / Fotografía: Alejandro Araya / Ilustración: Paloma Moreno


Paula 1235. Sábado 23 de septiembre de 2017.

Son las 11:30 am de un martes y Soledad Gunckel, la químico farmacéutico encargada de la farmacia oncológica Mii de Providencia, recibe por tercera vez en esta mañana a una persona que viene a preguntar por el mismo compuesto: el extracto de muérdago o Viscum album, un coadyuvante de la terapia oncológica cuya acción es estimular el sistema inmunológico. Es la única farmacia en todo Santiago que vende  Helixor, una de las siete marcas de extracto de muérdago que existen en el mundo, pero el único autorizado por el Instituto de Salud Pública (ISP) para su comercialización en Chile.

Todos los días Gunckel recibe un mail, llamado o consulta directa sobre este medicamento que se vende con receta médica. Para hacer más eficiente la respuesta, la farmacéutica armó una lista con los nombres de los médicos que sabe que prescriben el muérdago en Santiago y regiones; lo sabe por las recetas que traen los pacientes. De los cerca de 30 que lleva apuntados en la lista, la mitad son alópatas y la otra mitad, antroposóficos.

“No tenemos un registro exacto, pero son alrededor de 400 los pacientes con cáncer que están usando Helixor”, dice Gunckel. “La mayoría sabe de él porque lo escucharon durante la quimioterapia o porque un amigo les contó. Quienes más lo usan son personas que no quieren o no pueden hacer quimioterapia, ya sea porque su cáncer está demasiado avanzado o porque son personas mayores”, agrega.

Un tipo joven y alto entra a la farmacia. Pide 18 cajas con ampollas de muérdago. Cada caja cuesta 87 mil pesos (la versión más concentrada del medicamento cuesta 150 mil). También  lleva jeringas, para aplicarlo en inyecciones. Explica que son para su madre de 82 años, quien está desahuciada por un cáncer renal. Vive en el sur y quiere tener el tratamiento para todo el año. “Ella está llena de tumores chiquititos, pero no parece que estuviera desahuciada. Con el muérdago tiene súper buena calidad de vida”, comenta el joven, antes de pagar con tarjeta de crédito cerca de $ 2,5 millones. Veinte minutos después entra una mujer de apellido mapuche. Quiere comprar una caja de muérdago para un mes; dice que su madre, quien está enferma de cáncer quiere probarlo; su médico tratante se los recomendó. Sosteniendo la caja con 8 ampollas, la mujer mira a la farmacéutica y le dice: “Tenemos fe en el muérdago”.

Remedio antroposófico

El muérdago o Viscum album es una planta semiparasitaria que crece al alero del manzano, roble, pino, arce, olmo y abedul. Abunda en los bosques del norte de Europa y los celtas la consideraban una planta mágica de alto poder curativo.

En 1900 el filósofo alemán Rudolf Steiner, fundador de la antroposofía, empezó a investigar sus propiedades. Tras observar que en ciertos pacientes con cáncer inhibía el desarrollo tumoral, junto a la doctora Ita Wegman, elaboró una fórmula que mezclaba parte de la cosecha de invierno y de la de verano, pues decía que así se dinamizaban las potencialidades anticancerígenas de la planta. En 1926 Steiner y Wegman lanzaron el primer preparado a base de extracto de muérdago: Iscador.

La duda sobre qué componente del extracto causaba la inhibición del desarrollo tumoral se despejó en 1949 cuando, en laboratorio, el alemán Karl Winterfeld descubrió que el muérdago contenía viscotoxinas capaces de destruir células cancerígenas de manera selectiva (sin arrasar con las células buenas) y estimular el sistema inmunitario. 20 años después, Frederic Vester logró describir más exhaustivamente el complejo de proteínas que formaban el extracto.

Desde 1960 en adelante a Iscador se sumaron otras marcas desarrolladas por laboratorios antroposóficos, entre ellas Helixor y también Abnova, este último recetado por varios médicos antroposóficos chilenos y que, aunque no se vende en Chile, se puede encargar al laboratorio que lo produce Alemania a través de la farmacia antroposófica Triodo, lo que está aprobado por el ISP. En países como Suiza, Austria y Alemania el extracto de muérdago pasó a ser el medicamento más recetado como coadyuvante en terapias convencionales para el cáncer –el tratamiento está cubierto en el sector público y privado– y, por ende, la terapia de medicina complementaria más estudiada para esta enfermedad.

En Chile el muérdago ha circulado desde hace 15 años como parte del recetario de los médicos antroposóficos. Pero desde que  en 2013 la empresa Xenius Pharma comenzara a traer Helixor a Chile, comenzó a correrse más fuertemente la voz en torno a él.

La doctora Ana María Duarte es médico cirujano de la Universidad de Chile y desde hace 12 años, cuando decidió dedicarse por completo a la práctica médica antroposófica, empezó a prescribir este medicamento. “Cuando una quimio o radioterapia se acompaña de muérdago, la calidad de vida del paciente es mejor”, asegura la doctora, quien estima que ha atendido a más de 7 mil personas con él. Hoy, 9 de los 10 pacientes que atiende al día padecen de cáncer y casi todos preguntan por el muérdago.

“Antes los pacientes llegaban buscando auxilio, algo complementario al manejo de la enfermedad. Lo que fueron encontrando fue una mirada antroposófica de la medicina donde, junto con seguir el desarrollo de su enfermedad, el médico estaba dispuesto a escuchar y entender su historia de vida. En ese contexto, entre otros medicamentos antroposóficos que levantan las fuerzas reparativas a nivel físico y anímico, se encontraban con el muérdago”.

El doctor antroposófico Pablo Moche también ha notado un interés creciente de pacientes dispuestos a usarlo. “Hace 10 años atrás decías la palabra muérdago y la gente preguntaba ‘¿qué?’. Era una rareza. El paciente que la usaba era un visionario que se animaba a probar”. Eso, sostiene estaba dado por un contexto mucho más adverso para el uso del medicamento, no solo porque no llegaba directamente a Chile, sino porque era férreamente resistido por la medicina alópata.

“Los oncólogos eran más reticentes y absolutamente contrarios a cualquier cosa que sus pacientes querían probar y que para ellos se salía de lo establecido. Recuerdo pacientes con nombre y apellido que venían entusiasmados y después me mandaban un correo donde me decían ‘doctor, hablé con mi oncólogo y me dijo que por ningún motivo usara el muérdago’. Eso hoy cambió. Todavía hay médicos escépticos, pero hay mayor apertura. Hoy, cuando les pregunto a los pacientes nuevos cómo llegaron a mí, varios me dicen que mi nombre se los dio su oncólogo en una clínica tradicional”.

El doctor Moche asegura que lo más difícil de abordar con los pacientes son las expectativas. “Muchos llegan con el cáncer avanzado buscando la cura milagrosa, porque han escuchado que el muérdago cura el cáncer, pero eso no lo he visto nunca. Lo que sí he visto es que a los pacientes les cambia la calidad de vida. Me dicen: ‘doctor, tengo más energía, más ánimo, estoy durmiendo mejor, siento menos frío’. Cambios sutiles, pero perceptibles. Lo que uno busca con el muérdago es que el paciente esté mejor. Y que el tumor se adormezca un poco”.

A Dominga, la hija de la diseñadora Soledad Herrera, le encontraron un tumor cerebral de 4,5 cm que no  podía operarse. Buscando alternativas, la madre llegó al muérdago.

Muérdago a tiempo

Faltaba solo un mes para que Dominga Cuitiño cumpliera un año cuando una resonancia magnética arrojó que tenía un tumor de 4,5 cm en el cerebro, imposible de operar. La única salida era someterla a 42 sesiones de quimioterapia que los médicos aseguraron que no reduciría el tamaño del tumor, pero por lo menos detendría su crecimiento. De soportarla, su expectativa de vida no iría más allá de los 4 o 5 años. Tras escuchar el diagnóstico, su mamá, Soledad Herrera, y su papá, Ricardo Cuitiño, salieron destrozados de la clínica. Iban caminando de vuelta a su casa cuando Soledad decidió parar a comprar una vela. La dueña de la tienda le anotó en un papel el teléfono de la pediatra antroposófica Carina Vaca Zeller y le recomendó llevar a su hija. En la primera consulta, Vaca Zeller –quien se ha especializado en la indicación de muérdago en niños con cáncer y antes de dedicarse exclusivamente a la antroposofía, trabajó en oncología pediátrica del hospital de la Universidad Católica–, les explicó que la medicina antroposófica no solo toma en cuenta la parte física de un paciente, sino también su dimensión anímico espiritual y que para ayudar a su hija utilizaría remedios elaborados con compuestos del reino vegetal, animal y mineral. Al final de la consulta les dijo “¿Ustedes venían por el muérdago?”. “Nosotros le respondimos ‘¿qué es eso?’”, recuerda Soledad. Comenzaron el tratamiento en esa misma semana. “Nos dimos cuenta de los efectos que el muérdago estaba teniendo en la Dominga al ver que no le pasaba lo que veíamos en otros niños con la quimioterapia”, dice Soledad. “Nunca dejó de tener hambre. Comía antes, durante y después de la quimioterapia. Nunca vomitó. Nunca dejó de tener ánimo ni de jugar. Y, aunque la llevaba conmigo para todos lados, nunca se enfermó de las típicas patologías que atacan a los niños con cáncer por la baja de defensas que les produce la quimio”. Al terminar el primer ciclo del tratamiento, la resonancia magnética mostró que el tumor se había reducido en 80%. “Los doctores eran tan enfáticos de que era imposible que se redujera con la quimioterapia, que no me quedó más que pensar que fue gracias al muérdago”, dice Soledad.

Hace casi dos años que Dominga terminó su quimioterapia. Nunca ha dejado de tomar muérdago. Es tanta la fe que Soledad tiene en el medicamento que guarda las ampollas en el refrigerador envueltas con una chapita de Jesús. Por eso, cuando le toca darle una dosis, Dominga, quien en pocas semanas cumplirá 4 años y ya va al colegio, suele decirle: “Mamá, ¿ahí está el poder de Dios?”. “Para mí el muérdago apareció como un regalo, porque aunque las expectativas dicen que mi hija va a vivir hasta los 4 o 5 años, es cosa de mirar cómo corre, cómo juega, la energía que tiene. Tendría que pasar un camión sobre ella para que se muriera”.

Escépticos y reconvertidos

En el Instituto Nacional del Cáncer, donde llegan a recibir tratamientos de quimio y radioterapia pacientes enfermos de cáncer de la zona norte de Santiago –también de la VI y VII regiónes–, están acostumbrados a que los pacientes les pregunten si se beneficiarían del consumo de marihuana, terapia con imanes y acupuntura. Y también del extracto de muérdago. “Preguntan porque quieren saber nuestra opinión: si lo recomendamos o no como medicina complementaria”, dice el subdirector Sergio Barrera, quien confirma que desde hace 5 años cada día son más las consultas por el uso del extracto de la planta.

La respuesta, comenta, depende del criterio de cada médico. “Hay algunos reticentes y otros que lo indican de forma activa”. Él es parte de los escépticos por considerar que “el muérdago no pasa los estándares de la medicina basada en la evidencia”.

“Toda la medicina que se practica tiene que estar demostrada por evidencia científica dura, con demostración estadística. Hay algunos estudios que son mucho más confiables que otros. Y los estudios que respaldan el muérdago no son de lo más potentes estadísticamente”, asegura.

Aunque Barrera no recomienda el muérdago de forma activa, tampoco les dice a los pacientes que lo abandonen. Desde su punto de vista, “los pacientes con cáncer tienen que recibir todo lo que ellos creen que les sirve mientras no les haga daño. Y lo que sí está demostrado es que el muérdago es inocuo”.

La anestesióloga María Antonieta Rico, de la unidad de dolor de la Clínica Alemana, se define enfáticamente como una doctora “alópata, científica pura”, pero acepta el uso del muérdago en pacientes con cáncer avanzado. “A cuidados paliativos llegan los pacientes que no encuentran la curación en la medicina convencional, su pronóstico es malo y van a morir de cáncer. Eso hace que las personas busquen. Nuestro deber como médicos es estar informados sobre lo que ofrece la medicina complementaria para que tomen buenas decisiones y no se expongan a cosas que les hagan daño”. El muérdago, confiesa, desde hace años le llama la atención. “Estudiando seriamente la literatura que lo avala, toda alemana, hay cierta evidencia de que el muérdago tiene algunas acciones antitumorales. En pacientes con cáncer muy avanzado y síntomas difíciles de manejar como el dolor, falta de apetito, mal estado de ánimo y la fatiga, he visto que tienen una mejor evolución. Pero también he visto pacientes que lo han usado pero no han tenido ese mismo beneficio. Tengo la impresión de que cierto tipo de tumores, especialmente digestivos, el extracto responde mejor”.

Un oncólogo escéptico, hoy reconvertido, es el doctor Rubén Urrejola. Por 10 años fue director médico de la Fundación Arturo López Pérez (Falp), y calcula que ha atendido a cerca de 500 pacientes con muérdago. Hoy lo prescribe a prácticamente todos sus pacientes. Pero no siempre creyó en él.

Hace 15 años, cuando todavía era director médico de la Falp, Urrejola se encontró con un amigo que quería traer Helixor, una de las marcas de muérdago, a Chile. Le preguntó si conocía el medicamento alemán. “Le dije: ‘no lo conozco ni me interesa. A mí con plantas y cositas del mago Merlín no me vengas’”. Su conocido lo encaró por decidir quedarse en la ignorancia. Entonces el médico se puso a investigar. Partió a Alemania donde fue recibido por un grupo de quimioterapeutas, radioterapeutas, cirujanos oncólogos que usaban el muérdago a diario como tratamiento complementario. Visitó hospitales y clínicas y volvió con un maletín lleno de muestras médicas.

Su primer paciente a su regreso en Santiago fue el papá de unos colegas médicos con un cáncer de próstata. Estaba postrado en cama, lleno de metástasis. “La familia estaba esperando que muriera”, dice Urrejola. Al poco tiempo de empezar a tratarlo, observó que el cintigrama óseo, donde se evidencian las metástasis, iba mejorando. “Cuento corto: el señor se levantó, volvió a su trabajo habitual y sobrevivió 5 años con el tratamiento. Tras 5 años, en una semana cayó en cama y murió. Pero sobrevivió cinco años. Y con buena calidad de vida”, dice el doctor.

El extracto de muérdago es un remedio antroposófico descrito como coadyuvante de la terapia oncológica. En Chile el único autorizado por el ISP se comercializa con el nombre de Helixor.

Muérdago hasta el final

Hace cuatro meses Naomi Navarro (38) quiso contar su experiencia con el muérdago. Llevaba dos años tomándolo y estaba agradecida porque había mejorado su calidad de vida aunque sabía que su cáncer no tenía vuelta.

Eran las 11 de la mañana de un viernes de mayo cuando del refrigerador de su departamento sacó una caja con ampollas de extracto de muérdago. Tomó una y extrajo hasta la última gota con una jeringa delgada. Se sentó en una silla, desabrochó su pantalón e inyectó el líquido cerca de la pelvis. Naomí estaba desahuciada por un cáncer a los huesos que padecía hacía 5 años.

“No tengo examen que demuestre lo que voy a decir, pero estoy segura de que es el muérdago el que me tiene en pie hoy en día”, dijo esa mañana.

Diseñadora y paisajista, tenía 32 años cuando un día, practicando natación, sintió una puntada tan fuerte en una costilla que no pudo seguir nadando. Pocos días después los doctores le dijeron que tenía un cáncer a los huesos tan avanzado que se extendía por su columna y le había carcomido una costilla completa. Le dieron 3 meses de vida. Tras meses de quimioterapia el cáncer entró en remisión. Pero un año y medio después, volvieron los dolores. El cáncer la atacaba, esta vez, de la cintura hacia abajo.

El 24 de agosto, tras batallar 5 años contra un cáncer a los huesos, la diseñadora y paisajista Naomí Navarro falleció. Hasta el último día utilizó muérdago. Meses antes, en entrevista a Paula, comentó: “Me ha ayudado a no sentir dolores y con eso estoy pagada”.

“Mi cáncer es veloz: te deja postrada muy rápido. La única forma de que no siga avanzando es con quimioterapia”, relató ese viernes. “Pero cuando me volvió por segunda vez dije: ‘¿Se viene de nuevo todo el calvario de los efectos secundarios? ¿Qué se me caiga el pelo, que se me hagan llagas en la piel, en los pies, en la boca, en la vagina?’. Dije no. Chao. Hasta acá llegué y tengo que afrontarlo de alguna forma. Le dije a mi médico que no quería hacerme más quimios. No estaba dispuesta a todo ese calvario otra vez”. Fue entonces que apareció el muérdago. “A mi doctora de cuidados paliativos, le conté que estaba decidida a irme a Perú a tratarme con ayahuasca. Entonces me dijo: ‘¿Probemos con el muérdago?’. Yo había escuchado algo de él. Entonces acepté”, relató.

Durante dos años Naomí se lo inyectó tres veces por semana. Ese viernes contó que había experimentado mejoras significativas. “Sé que gracias al muérdago no estoy en una silla de ruedas. Si logro resistir las inyecciones del tratamiento que me están aplicando, que al principio me tiraban a la cama y me producían un dolor tan grande que ni siquiera resistía el roce de la ropa, es gracias a él. Y lo sé porque desde que lo tomo esos dolores nunca más se produjeron. Nunca más tuve llagas. Con el solo hecho de no sufrir ese dolor, estoy pagada”.

Naomí nunca dejó de utilizarlo. Ni siquiera al final. El 24 de agosto pasado, falleció a consecuencia del agresivo cáncer que la afectaba.

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